Dialogamos con Roberto Valerio, Director de Comercialización del Centro Médico Integral Fitz Roy. Su vasta experiencia en el área, su mirada como miembro de la Cámara de Empresas Médico Laborales de la República Argentina y su privilegiada memoria acera de la historia y cimientos del CMIFR, avalan su compromiso y su visión estratégica del mercado de Medicina Laboral en Argentina desde sus inicios. Una charla para disfrutar y valorar la experiencia.

 

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“Nos dimos cuenta que podíamos dar un giro importantísimo en la calidad de atención en medicina laboral y ese es nuestro orgullo: fuimos pioneros y seguimos siendo referentes en el mercado desde entonces.”

¿Cuáles fueron los orígenes de la Medicina Laboral?

Se inicia en Italia en S.XVI con el Dr. Bernardino Ramazzini. Mientras observaba a los mineros, fue el primer médico en relacionar determinadas patologías con el trabajo y el medio ambiente en el que realizaban las tareas. En nuestro país, a fines del S. XIX y principios del XX, los accidentes laborales se producían con mucha frecuencia y no eran atendidos o a lo sumo, eran derivados a hospitales públicos en el mejor de los casos. En esa época, entre 1916 y 1972, ya otros países europeos tenían leyes de prevención y Argentina fue el primero de Amé- rica, en contar con una Ley de Accidentes de Trabajo: la Ley 9.688/15, promulgada en 1916. Posteriormente, el panorama legal se fue integrando con la Ley 24.028, actualmente la Ley Nº24.557/95 y su complementaria Nº26.773/2012 . Más adelante. la OMS y la OIT comenzaron a darle perfiles y normativas para poder trabajar en prevención y atender a esa gente que se desempeñaba con riesgos para su salud. Por su parte, en Argentina en el año 1972, se promulga la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad que se venía pidiendo desde hacía muchos años. Es la Ley por excelencia en prevención para el trabajador en nuestro país. Luego con el Decreto 351/79 se complementa con todas las pautas acerca de cómo debe ser la atención y la prevención para evitar enfermedades profesionales y accidentes de trabajo. Esta Ley, al abordar la prevención, propició la formación de Centros de Asistencia Médica Profesional de Enfermedades Laborales y Accidentes de Trabajo.

¿Cuáles fueron los inicios del Centro Mé- dico Integral Fitz Roy?

El Dr. Mario Schusterhoff era un joven mé- dico que trabajaba para el Centro Médico Integral Fitz Roy haciendo visitas y consultas. Su especialidad era la Ginecología y la Obstetricia y posteriormente, obtuvo la especialización de Médico del Trabajo y Especialista en Higiene y Seguridad, matriculándose en ambas disciplinas. – Estamos hablando de visión de futuro. – Exactamente. Pronto se dio la oportunidad y se decidió comprar las locaciones para construir la clínica, lo que es ahora el Centro Médico Integral de la calle Acevedo 865. Se construyó primero planta baja y primer piso con consultorios y un pequeño quirófano con sala de recuperación. En el primer piso funcionaban además, las oficinas administrativas. En ese momento, yo me sumé al proyecto y aquí estoy aún hoy, trabajando y apoyando el crecimiento de la Clínica.

¿Cómo comenzaron a darse a conocer los servicios entre las empresas de la zona? ¿en qué se diferenciaban?

Ya había una cartera de clientes y el mercado de la medicina laboral en ese momento era muy informal, consultorios sin mucha infraestructura ubicados en casas particulares, sin capacidad de absorber lo que el mercado requería. Nos dimos cuenta que podíamos dar un giro importantísimo en la calidad de atención en medicina laboral y ese es nuestro orgullo: fuimos pioneros y seguimos siendo referentes en el mercado desde entonces. Hoy ya contamos con más de 3.000 m2 de capacidad en Capital y una sede ampliada últimamente en Munro.

¿Por qué Munro?

Comenzamos a percibir que las empresas migraban para establecerse en los polos industriales de Zona Norte, entonces teníamos que poder satisfacer esa demanda. Una vez adquirido el predio en donde hoy funciona esta sede, en el año 1993, se contrató a un Arquitecto especialista en construcciones hospitalarias que fue quien desarrolló las instalaciones acorde a las necesidades del servicio y actualmente, con la adquisición del edificio contiguo, se ha re-inaugurado a fines del 2012 y ahora cuenta con 1.100 m2. – Es decir que el Centro Médico fue invirtiendo y renovándose permanentemente…

El Dr. Mario J. Schusterhoff es un profesional que cree que para recibir hay que dar, su política fue siempre invertir para estar a la vanguardia. Desde 1993 a la fecha, nunca se paró de construir en la sede de Acevedo y nunca se detuvo la atención médica consiguiente, durante las 24 hs. los 365 días del año. Siempre tuvimos un crecimiento paulatino de acuerdo a la demanda. Tenemos clientes desde hace 25 años o más, que confían en nuestro servicio, son relaciones construidas en base a la confianza y eso para nosotros es lo más importante. Tenemos clientes fieles, que nos acompañan en cada paso que damos. Así fuimos haciendo varias cosas, por ejemplo, en el año 1995 cuando se promulgó la Ley 24.557 nosotros, junto con la Asociación Dirigentes de Empresas, y la presencia del la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, fuimos los primeros en convocar a una charla explicativa para dar a conocer los cambios legislativos. El tiempo pasó y los parámetros de la ley cambiaron, pero nosotros siempre fuimos adecuándonos.

A partir de ese momento ¿el crecimiento fue mayor?

Sí, muchas ART que se formaron a raíz de esta Ley, comenzaron a confiar en nosotros y a derivarnos los pacientes de las empresas que los tenían contratados. Podríamos decir que en CMIFR nos especializamos en dos actividades: la medicina laboral y los accidentes de trabajo. Desde la medicina laboral realizamos los Exámenes en Salud para las empresas cumpliendo con las normativas vigentes (Preocupacionales, Periódicos, Egresos, Cambios de Tareas y Ausencia Prolongada) y brindamos Servicios como: Atención médica en consultorios, Visitas médicas domiciliarias para control de ausentismo, Libreta Sanitaria, Asesoramiento Médico Legal, Interconsultas médicas con supervisión del Director de la Clínica Dr. Mario J. Schusterhoff, Accidentología, Médico en planta, Rehabilitación y Recalificación laboral y Seguridad e Higiene, entre otros. – ¿Cuál cree que es el secreto de ese crecimiento? – Observar, informarnos, conocer y responder a lo que el mercado va requiriendo: más servicios, áreas cada vez más específicas, la mejor tecnología. Vamos creciendo porque sabemos absorber y adecuarnos a las nuevas pautas oficiales y a las necesidades de nuestros clientes. Por eso somos pioneros por ejemplo, en el manejo de la información digitalizada, brindando la respuesta de los exámenes en menos de 24 hs. De acuerdo a nuestra visión tratamos de mantenemos siempre a la vanguardia.

Estamos hablando entonces de un crecimiento sostenido.

Sí, los pasos hay que darlos un pié delante de otro, no dar zancadas. En la medida en la que uno se va afirmando, se va construyendo una trayectoria sólida y sostenida en el tiempo. Eso es lo que nos permite seguir siendo Líderes y Referentes en el campo de la medicina laboral en Argentina, en los últimos año. Por ello, desde el año 2006 nuestra entidad está aprobada como Clínica, de acuerdo a la autorización del Ministerio de Salud, conservando el nombre de Centro Médico Integral Fitz Roy porque así nos conocen desde siempre en el ámbito empresario.