Pacientes de rehabilitación del CMIFR concurrieron a jornadas de buceo inclusivo, asistidos por los profesionales de la ONG que promueve esta forma de terapia bajo el agua.

Buceo sin Barreras es una ONG sin fines de lucro que nace en el 2009 gracias a la iniciativa de su fundador, Daniel Zuber, quien trabajó muchos años en Israel con personas amputadas (soldados bélicos en su mayoría), a quienes llevaba a bucear como parte de la rehabilitación. Continuó su perfeccionamiento en España hasta que decidió traer toda esa experiencia a su país a través de una fundación.

Actualmente, Buceo sin Barreras tiene sedes en México, Chile y Uruguay, y en Argentina realiza jornadas mensuales, declaró Mailen Palma, responsable de Prensa de Buceo Sin Barreras. La actividad es itinerante en espacios de Capital Federal y Gran Buenos Aires. De hecho, el pasado sábado 16 de diciembre realizaron la última jornada del año en el Servicio Nacional de Rehabilitación, en Nuñez, sede donde se inauguró la primera jornada en el 2009.

El buceo para los pacientes es una actividad de inclusión, ya que en el agua son todos iguales. Además, “varios amputados sienten que es un momento de liberación porque pueden estar flotando sin estar en contacto con ninguna superficie y liberándose de la silla de ruedas”, explicó Palma.

De ahí que cada vez más pacientes que realizan rehabilitación en el Centro Médico Fitz Roy se animan a vivir esta experiencia. Para poder participar de las jornadas, los interesados sólo deben escribir a buceosinberreras@gmail.com y presentar un apto médico.