Llega el frío y la sopa es un plato muy elegido por todos. Lo que quizás no sabías es que además de rica es sumamente saludable. Acá te contamos por qué.

1. AYUDA A NO ENGORDAR
La sopa ayuda a controlar el peso. No importa tanto los ingredientes que contenga (a menos que sea grasa líquida), lo que importa es su textura.

Según un estudio de la Universidad de Iowa (EEUU), ingerir alimentos líquidos hace que el comensal se sienta lleno y coma menos después. Como la sopa suele abrir las comidas, significa menos segundo plato y quizá no llegar al postre.

2. ES PERFECTA PARA NIÑOS Y MAYORES
Las personas mayores muchas veces no llegan al aporte de proteínas diarias necesario porque les cuesta masticar, y además tienen mucha tendencia a deshidratarse. Muchos niños detestan las verduras y cuesta mucho hacer que las coman.

Las sopas ayudan a ambos grupos a mejorar sus hábitos alimenticios. Especialistas señalan que la sopa es «una fuente hídrica inigualable» que hidrata y no requiere masticado. Y entre sus principales ingredientes se encuentran los vegetales disfrazados en forma de caldo.

3. COMBATE LAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
Irwin Ziment, doctor de la Universidad de California, ha señalado que «el pollo, como muchos alimentos con proteínas, contiene un aminoácido llamado cistina que se libera cuando se hace el caldo. Se parece mucho químicamente a la acetilcisteína que los médicos prescriben a los que padecen enfermedades respiratorias».