CMIFR, la primera y única institución de salud no hospitalaria con banco propio de antivenenos específicos para tratamiento de intoxicaciones con ponzoñas animales.

 

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Es fundamental contar con toda la información detallada en el manejo del paciente intoxicado con toxinas animales y su tratamiento específico como así también notificar oportunamente, a través de la ficha única de “Intoxicación por Venenos Animales”.

Los animales ponzoñosos son aquellos que producen veneno y que tienen la capacidad de inocularlo por medio de estructuras especializadas tales como, dientes modificados (serpientes), aguijones (escorpiones), quelíceros (arañas), cerdas (orugas), etc. Si bien muchos animales poseen estas estructuras son pocos los que tienen la capacidad de inocular un veneno de alta toxicidad de manera eficiente tal como lo hacen los ofidios, los escorpiones y las arañas. En Argentina, existen una gran variedad de ofidios, pero sólo tres tipos de serpientes son de verdadero interés sanitario: la Yarará (del género Bothrops), la Víbora de Cascabel (del género Crotalus) y la Coral (del Género Micrurus). Los escorpiones o alacranes en nuestro país están representados por varias especies del Género Tityus siendo el Tityus Trivittatus el que con mayor frecuencia origina accidentes. Entre las arañas, la Viuda Negra (del género Lactrodectus), la Araña de los Rincones (del género Loxceles) y la Araña Bananera (del género Phoneutria), son de importancia toxicológica por la severidad de las lesiones causadas por su picadura. Los emponzoñamientos o envenenamientos provocados por estos animales son eventos potencialmente graves o letales pero prevenibles y tratables. Son intoxicaciones agudas que constituyen una emergencia médica para la que se necesita un antídoto específico efectivo. Nuestro país cuenta con suficiente producción de antivenenos y adecuada distribución de los mismos. Para optimizar su uso, es necesario que los integrantes del equipo de salud conozcan el cuadro clínico, reconozcan al animal agresor e instauren precozmente las medidas de sostén y tratamiento específico para prevenir las complicaciones y secuelas. Las circunstancias y ambientes en los que ocurren los accidentes ponzoñosos son variados y las medidas de prevención deben ser conocidas y respetadas. La picadura o mordedura que ocurre en el ámbito laboral es cada día más frecuente y en este caso, es responsabilidad de la ART poner al alcance del trabajador accidentado los medios y recursos necesarios para su recuperación. Nuestro Centro, con la aprobación de la Coordinación del Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas – ProNCEZ – Ministerio de Salud de la Nación a cargo de la Vet. Natalia Casas, dispone a partir del día de la fecha, de un banco de antivenenos (sueros toxicológicos) específicos propios, para el tratamiento de este tipo de accidentes, provistos por el Instituto Nacional de Producción de Biológicos – ANLIS “Carlos G. Malbrán” Nuestros médicos de guardia han recibido la capacitación adecuada y continuarán entrenándose. Es fundamental contar con toda la información detallada en el manejo del paciente intoxicado con toxinas animales y su tratamiento específico, como así también, notificar oportunamente a través de la ficha única de “Intoxicación por Venenos Animales”, a la autoridades sanitarias correspondientes; cumpliendo así con las normas de vigilancia epidemiológica vigentes en nuestro país.