En la búsqueda continua por brindar un servicio de cada vez mayor calidad y que contemple todos los aspectos del bienestar laboral, el Centro Médico Integral Fitz Roy ha implementado con éxito hace tiempo, un programa de kinesiología en planta.

Este servicio, con el que cuentan ya varias empresas, apunta a proveer a las organizaciones de la presencia de un profesional de alta capacitación, que atienda cuestiones relacionadas con los aspectos kinésicos de sus colaboradores, de forma diaria en el lugar mismo de trabajo.

 

Diversos estudios han demostrado cuál es el impacto positivo que esta prestación reporta a las empresas. Por un lado, redunda en una ostensible mejora en costos y tasa de productividad. Pero sobre todo, registra un alto nivel de satisfacción laboral entre quienes desarrollan las tareas día a día.

Un claro ejemplo de estos datos, es la empresa Johnson Argentina. En ella, el Centro Médico Integral Fitz Roy, a través del Lic. Eladio Vecchi, viene implementando desde el año 2009, un amplio programa de bienestar laboral en el área.

Esta empresa, que cuenta con mil empleados que trabajan de forma directa o indirecta en la elaboración de productos químicos, ha sido una asidua consagrada en la encuesta “Great place to work” que enlista a las 100 empresas argentinas que mejores ambientes laborales han logrado crear.

“La idea es trabajar sobre dos esferas básicas”, nos cuenta Eladio Vecchi. “Por un lado, se atiende la demanda de asistencia kinésica y por otro lado, se generan programas de prevención con pautas saludables para la tarea laboral”, explica.

“Por ejemplo, concientizar sobre los beneficios que trae realizar tareas de escritorio estando de pie, lo cual mejora el metabolismo de la glucosa, activa la circulación y reduce las patologías de columna”.

La tarea no concluye allí: el programa se plantea como uno de sus objetivos, no esperar que el empleado concurra a la consulta cuando se ha producido una lesión o se registra un dolor, sino que apunta a ir en busca de la patología potencial, analizando movimientos repetitivos o pautas de comportamiento corporal que puedan propiciar en un futuro alguna dolencia.

“Contar con un kinesiólogo en planta, que trabaja siete horas diarias en la empresa, permite diseñar planes específicos para cada organización e instaurar hábitos que hasta ese momento eran desconocidos para los empleados”, afirma el Lic. Vecchi.

Un claro ejemplo es el de la hora del almuerzo: “tratamos de volver más activo el proceso de digestión de los colaboradores; por ejemplo, incentivamos las caminatas de baja intensidad luego del almuerzo, los partidos de ping-pong o de metegol”

Los resultados hablan por sí solos. No sólo el ausentismo laboral debido a dolencias de este tipo se reduce, sino que también el trabajador se siente parte de una empresa que destina recursos al bienestar de sus empleados, generando una sensación de mayor compromiso con su tarea diaria y una identificación más fuerte con la cultura de esa empresa.

El programa de kinesiología en planta constituye un ejemplo más del amplio espectro de servicios que presta el Centro Médico Integral Fitz Roy. Dotados de un plantel de profesionales de primer nivel, el bienestar de los trabajadores, es siempre nuestro objetivo principal. Para ello, encaramos nuestra tarea con la dedicación necesaria que ese objetivo nos exige, diseñando planes a la medida de las necesidades de cada empresa, para que la salud de su capital humano, sea siempre una realidad concreta.