En el marco del Día Mundial del Corazón, el Dr. Guido Bergman, médico cardiólogo del Centro Médico Integral Fitz Roy, reflexiona sobre los modos en que podemos cuidarlo y comenta la experiencia de concientización contra el tabaquismo a los trabajadores de los Laboratorios Baliarda.

 La enfermedad cardiovascular es la causa más frecuente de morbi-mortalidad en todo el mundo. Esto significa que entre el 40% y el 45% de la población va a enfermarse y fallecer de un problema cardiovascular.

La base fundamental para que esto ocurra es la enfermedad de las arterias, enfermedad definida como ATEROESCLEROSIS. Lejos de significar pérdida de memoria, significa que nuestras arterias se van tapando progresivamente por depósitos de colesterol en sus paredes.

 

Aunque parezca mentira, es una enfermedad que se inicia desde que nacemos. Estudios hechos en niños ya muestran arterias enfermas. Claro está que los eventos cardiovasculares no aparecen a estas edades, pero nos muestra desde cuándo en nuestra vida debemos empezar a cuidarnos.

Escuchamos términos como “infarto”, “muerte súbita”, “accidente cerebro-vascular”, “claudicación intermitente” (dolores en las piernas al caminar por falta de  irrigación), conceptos todos relacionados con arterias enfermas.

¿Es prevenible?

El secreto está en el control de los FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR.

A partir de la segunda guerra mundial, se comenzó a investigar por qué la gente se enfermaba del corazón y las arterias y se pudo identificar un número de factores que predisponen fuertemente a enfermar las arterias.

3 de ellos no son modificables:

  1. El paso del tiempo, la edad: a mayor edad más factible tener arterias enfermas
  2. El sexo masculino: el hombre tiene más riesgo que la mujer. La mujer iguala el riesgo del hombre luego de la menopausia
  3. Los antecedentes familiares: tener un familiar de primer orden (madre padre o hermanos) que sufrió un infarto o muerte súbita antes de los 60 años nos aumenta el riesgo.

Otros sí son modificables:

  1. Hipertensión arterial: la presión alta (mayor a 135/85 mmHg) genera accidentes cerebro vasculares y enferma las arterias
  2. Colesterol y Triglicéridos: colesterol total elevado (mayor a 200) o colesterol bueno bajo (HDL bajo: menor a 40 en hombres y menor a 50 en mujeres) o triglicéridos altos (mayor a 150) o colesterol malo elevado (LDL elevado: mayor a 160)
  3. Tabaquismo: cualquier dosis de cigarrillo o tabaco en cualquiera de sus formas es riesgoso. A mayor dosis, mayor riesgo.
  4. Diabetes: enfermedad por falta de insulina o por acción inadecuada de la insulina que tenemos. Genera glucemias elevadas y es muy agresiva con arterias grandes y pequeñas.
  5. Sedentarismo: la falta de ejercicio es un verdadero problema actual. Debemos realizar al menos una caminata de 20-30 minutos 3 a 4 veces por semana. (O acumular varias caminatas más pequeñas en el día)
  6. Obesidad, la epidemia de este siglo: debido a la alimentación inadecuada con exceso de grasas y por el sedentarismo, cada vez es más frecuente, que se observen personas con sobrepeso u obesidad. Debemos medir la cintura abdominal (la panza a la altura del ombligo). Mayor riesgo: hombres mayor a 102 cm y mujeres mayor a 88 cm. Predispone fuertemente a la diabetes
  7. Estrés: hoy en día se transformó un factor de riesgo muy frecuente a cualquier nivel. Sufrir estrés crónico, incluso controlando los otros factores de riesgo puede generar enfermedad arterial y eventos cardiacos.

Todos y cada uno de estos factores de riesgo inflaman la arteria de manera tal que esta se llena de colesterol en su pared.

De este relato se saca en conclusión

  1. A MAYOR NÚMERO de factores de riesgo, MAYOR PROBABILIDAD de enfermar las arterias, es decir generar ateroesclerosis.
  2. A MAYOR CONTROL de los factores de riesgo, MENOR PROBABILIDAD de enfermar las arterias y de tener eventos cardiovasculares como infarto y otros.

Para cuidar nuestro corazón y arterias debemos identificar qué factores de riesgo cardiovascular tenemos, y cuáles son los objetivos de tratamiento de cada uno de ellos.

Hacer una consulta médica y evaluarlos, nos permitirá tomar conciencia de nuestro riesgo y poner nuestro esfuerzo en modificar el pronóstico, de esta manera mejorar la cantidad y calidad de vida.

Este link sirve para calcular el riesgo de infarto a 10 años colocando los valores de los factores de riesgo: si esta en inglés utilice el traductor de su navegador.

 Capacitación:

En el marco de la nueva Resolución 905/15 de la SRT y en ocasión de celebrarse en Día Mundial del Corazón, el Centro Médico Integral Fitz Roy llevó a cabo en la sede de los Laboratorios Baliarda, una charla de concientización sobre el riesgo que reviste el tabaquismo para la salud del corazón.

Esta actividad fue organizada bajo la modalidad de taller. El objetivo consistía en brindar a los asistentes, herramientas para abandonar el hábito del tabaquismo. Los trabajadores fueron organizados en dos grupos: por un lado, los que desarrollan tareas en el área administrativa, y por el otro los operarios de fábrica.

Allí, se dialogó sobre el impacto del tabaco en la salud pública mundial, argentina y en la salud personal. Se hizo hincapié en los riesgos que esta práctica reviste, no sólo para quienes la practican de forma activa, sino también para los fumadores pasivos.

Asimismo, se mencionó el concepto de adicción en general y específicamente el de adicción al tabaco y la nicotina, una de las sustancias que más dependencia generan. Además, se plantearon cuáles son las mejores herramientas para dejar de fumar: desde la motivación y los cambios de la conducta, hasta los fármacos que han demostrado ser efectivos.

Al final de la actividad, los profesionales del Centro Médico Integral Fitz Roy, pudieron corroborar la buena recepción por parte de los trabajadores, quienes expresaron la importancia y la utilidad de este tipo de campañas en los lugares de trabajo.

Dr. Guido Bergman
Medico Cardiólogo
Especialista en Prevencion cardiovascular
Especialista en Tabaquismo
Educacion a la Comunidad