Aquí nos referimos en detalle, al seguimiento protocolar  de estrictas normas de higiene y prevención  para  controlar  las enfermedades en centros de salud.

En la práctica, la Bioseguridad (Bio: vida/ seguridad) propone una serie  de  medidas  científicas  organizadas que definen las condiciones  de contención  bajo  las cuales los agentes infecciosos deben ser manipulados. El objetivo de aplicarla es el de confinar el riesgo biológico  y reducir  la exposición potencial de:

• Personal Asistencial

• Pacientes y público general

• Material de desecho

• Medio ambiente

Puntualmente se busca que, con la correcta aplicación de las normas de Bioseguridad, todo el entorno directo e indirecto pueda desempeñarse en forma segura para el paciente y para terceros. Para ello proponemos medidas concretas:

1. Uso de medidas de Barrera:

Protección  del operador utilizando diferentes elementos como por ejemplo:

      • Camisolines descartables: previenen el contacto de fluidos y otros elementos contaminados con la piel y ropa del operador.
      • Antiparras y máscaras: resguardan de cualquier tipo  de contacto  entre fluidos orgánicos y los ojos de los operadores.
      • Barbijos:  son  un medio  eficiente de protección de las vías respiratorias tanto del paciente como de los médicos y enfermeros. Cabe aclarar que los barbijos tienen diferentes niveles de protección.  Contamos con modelos de alta eficiencia.
      • Guantes descartables: evitan  el contac- to directo entre las manos del operador y cualquier otra estructura contaminada. Es importante destacar que su uso debe ser a conciencia, ya que las manos son el principal medio de dispersión de microorganismos.

Su uso indiscriminado,  común  en instituciones que no cuentan con el control adecuado de vigilancia de sus normas, genera la falsa creencia de que el guante es una herramienta mágica que protege de cualquier riesgo. En realidad, su uso irresponsable, puede favorecer a la propagación de microorganismos generando riesgos evitables.

2. Aislamiento:

Se trata de una medida reconocida y re- comendada por el CDC (Centres for Disease Control and Prevencion) desde la década del 70’.

El aislamiento se pone en práctica para evitar que los microorganismos, que son parte del medio ambiente y del cuerpo humano, faciliten la generación de infecciones.  Es una medida  preventiva para crear  situaciones  controladas  a  donde sea seguro el entorno para el paciente y para quienes lo rodean.

En CMIFR desde hace tiempo, se trabaja con los sistemas de aislamiento preventivo y aplicado en todos aquellos casos en los cuales el paciente ingresado tenga algún riesgo de contaminación, ya sea por un accidente o por la derivación de otras instituciones.

3. Limpieza Hospitalaria y cuidado del ambiente:

En CMIFR consideramos  a  la  limpieza hospitalaria no sólo como  una cuestión de salud sino también como un ítem fundamental  para garantizar la excelencia. Como refería el licenciado Wigger, enfermero encargado del control de infecciones: “No puede haber una institución de salud que no disponga de una limpieza hospitalaria técnicamente aplicada y con los elementos adecuados”.

Como   responsable   del   Departamento de Enfermería, integrante del Comité de Control  de Infecciones y encargado del servicio  de  maestranza,  considero  que la  limpieza es  un  eslabón  fundamental en la cadena de prevención. La capacitación continua, la aplicación de nuevas tecnologías  y el uso de desinfectantes adecuados hacen, entre otras cosas, que nuestra estructura sea un lugar seguro y controlado  para la atención de nuestros pacientes.

En la higiene del medio ambiente se contempla desde el piso hasta el techo yendo desde el adecuado tratamiento de los residuos hasta el cuidado de la manipulación de los alimentos. Atento a todos estos elementos, el equipo del Centro Médico tenemos un arduo trabajo y lo llevamos a cabo con responsabilidad y conocimiento.

En accidentología, especialidad que llevamos a cabo en forma exclusiva en CMIFR, el paciente puede que haya sido atendido previamente en otro establecimiento. Teniendo en cuenta esto, trabajamos fuertemente en la prevención, adhiriéndonos a las normas y utilizando las técnicas adecuadas  para  brindar  la mejor  atención. Como se menciona anteriormente, a las medidas básicas de bioseguridad sumamos otras acciones específicas de control, monitoreo y gestión en forma sis- temática y conjunta con las demás áreas asistenciales tanto medicas como de soporte.

El CMIFR dispone de un Comité de Con- trol de Infecciones conformado por jefes médicos  de diferentes áreas y liderado por el equipo de Infectología conformado por médicos infectólogos y enfermeros expertos en el área. Este comité se reúne en forma periódica para tratar todos los asuntos referentes a la prevención y cuidado de la salud, con una permanente participación de la dirección y coordinación médica.

4. Lavado de manos:

Es el método más eficaz, seguro y eco- nómico para evitar las infecciones. Es una acción que se enseña desde la infancia y que, sin embargo, no es de común aplicación en la comunidad. Su importancia es relevante tanto en el domicilio como en las instituciones.  Los gérmenes son trasladados principalmente por las manos y con el simple lavado se pueden evitar muchas enfermedades.

¿Es necesario desinfectantes  hospitalarios para lavarse las manos? En la vida diaria hay una creencia general de que para higienizarse las manos, es necesario utilizar algún producto  de alta eficiencia que destruya el 99%  de los gérmenes. Sólo con el jabón de tocador regular y la aplicación de una técnica adecuada, se puede obtener una buena higiene.

En el ámbito  de un Centro de atención de salud, si se dispone de jabones específicos que higienizan y desinfectan  las manos. Antes y después de llevar a cabo determinados  procedimientos  se  utiliza un jabón antiséptico indicado.

5. Uso del Gel alcohólico:

La aparición de las soluciones alcohólicas para manos sin dudas colaboran con la campaña de higiene pero es importante dejar en claro que el uso de geles con alcohol no reemplaza el lavado con jabón. El gel permite reducir la cantidad de microorganismos, no limpiar las manos.

Las manos deben ser lavadas con jabón y luego aplicar el gel alcohólico, completando así una muy buena y adecuada higiene.

En síntesis.

En CMIFR trabajamos permanentemente en la prevención, el cuidado y la atención rápida y eficaz de nuestros pacientes. Entendemos que el accidente, como hecho súbito,  merece que tengamos en cuenta la importancia de un medio ambiente adecuado, cuidado y seguro. La atención médica y la mejor tecnología son elementos indispensables para que el trabajador que ha sufrido un accidente reciba un tratamiento y posterior rehabilitación de calidad. El alto nivel de adhesión a las normas y la visión de los profesionales hacen del CMIFR una institución Biosegura.